![]() ![]() Me sorprendió mucho estar en San Luis. Era como estar en el culo del mundo, porque estaba a quince mil kilómetros de mi casa y fue durante mucho tiempo. Y aunque al final se me hizo un poco largo, los días de trabajo fueron fantásticos. Me encantó sobretodo la implicación del equipo, una cosa muy importante en una filmación y me ha sorprendido positivamente que trabajaran de forma tan compacta y compaginada, incluso haciendo tareas que no les correspondía. Una colaboración y participación de esta naturaleza es algo a lo que no estoy muy acostumbrado, y creo que le iba muy bien a una película que trata sobre los sentimientos, la humanidad. Ese clima era indispensable y fue clave para que saliera adelante un proyecto de estas características y con un presupuesto tan ajustado. Al mismo tiempo me recompensó mucho sentirme tan bien acogido, como en medio de una familia. Esta es mi sexta película, pero nunca había interpretado un protagónico como éste en el que el noventa y ocho por ciento de las secuencias estoy presente. Y estoy muy contento, además, porque a medida que se fueron calentando los motores, me dieron una dinámica del día a día, aprendí pequeños mecanismos del cine, como colocar el eje de la cámara, que sabía sólo en líneas generales desde el mundo del actor, pero no desde el lugar de los técnicos del cine. Me sentía muy cómodo con toda la gente lo que me permitió trabajar mejor, con una gran facilidad a la hora de interpretar las secuencias más dramáticas, sin tener que demostrar nada. Con un equipo más frío hubiera sido un inconveniente que no tuvimos. Y Enrique Gabriel me daba mucha seguridad. Solamente con un par de pruebas que hicimos en Madrid yo tenía muy claro el personaje, fue como meterme de lleno en su piel. En mi personaje hay bastante de mí, pero no en el sentido de donde proviene Fernando que es del mundo de la bolsa, pero sí en el viaje que hace que es parecido al viaje que yo hice para hacer la película. Uno empieza como encerrado en sí mismo, en sus ideales y sus valores que son muy rígidos, básicos y terrenales y entonces descubre en este viaje a San Luis -en mi caso es en el viaje a Buenos Aires- que hay otras formas de vivir. Fernando descubre el amor y al mismo tiempo se da cuenta que ha vivido encerrado en una visión única del mundo. Entonces se vende un poco, le ofrece a Fraty toda su riqueza, que para ella no sirve de nada. Es en ese sentido que encuentro una cierta similitud con mi personaje al salir de mi encerramiento, de la rutina del trabajo, de Barcelona, que es como una vida muy gris. Siento que se me ha abierto un abanico de posibilidades en este viaje, parece que Argentina está mucho más cerca de lo que pensaba. Y como la película también va sobre el destino, supongo que empezaré a creer un poco más en él porque las cosas en general no pasan porque sí. Nuestro cerebro está tan predispuesto a buscar sentido a las cosas que lo encuentra y vivir con sentido es más agradable que vivir por casualidad. |

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